- Las 19 unidades bibliográficas de 13 títulos (1954 y 2013) tienen un extraordinario valor histórico y científico porque transformaron el estudio de las civilizaciones andinas y forman parte esencial de la memoria escrita del país.
A solicitud de la Biblioteca Nacional del Perú (BNP), el Ministerio de Cultura declaró Patrimonio Cultural de la Nación 19 unidades bibliográficas de 13 títulos de la producción académica de Federico Kauffmann Doig, custodiadas en los repositorios de la sede San Borja de la BNP y publicadas entre 1954 y 2013.
La medida quedó oficializada mediante la Resolución Viceministerial N° 198-2026-VMPCIC/MC, con lo que estos libros que cambiaron la historia de la arqueología peruana reciben la máxima protección del Estado por su excepcional aporte al conocimiento del pasado prehispánico y a la construcción de la identidad nacional.

El hombre detrás de las obras
Federico Kauffmann Doig es una de las figuras que más ha moldeado la arqueología peruana del siglo XX y comienzos del XXI. Arqueólogo, antropólogo e historiador, sus investigaciones cambiaron el debate sobre el origen mismo de la civilización andina y ampliaron de forma decisiva el conocimiento sobre culturas prehispánicas clave, en particular Chavín y Chachapoyas.
Su huella no se limitó a los libros. Dirigió el Museo de Arte de Lima, el Museo Nacional de Antropología, Arqueología e Historia del Perú, y el Patrimonio Monumental y Cultural de la Nación. Formó, además, generaciones enteras de arqueólogos e historiadores como docente universitario, en el Perú y fuera de él.
El valor de los textos declarados se sostiene en tres pilares. Primero, el pensamiento. Las obras no solo documentan hallazgos: proponen, cuestionan y revisan el conocimiento científico establecido sobre la arqueología andina. Esa mirada crítica es, hoy, referencia obligada para entender cómo evolucionó esta disciplina en el país.

Segundo, la materialidad. La mayoría de los ejemplares corresponde a primeras ediciones, publicadas por sellos editoriales que marcaron la vida intelectual peruana: la Sociedad Académica de Estudios Americanos y la Editorial PEISA, entre otros. Pero hay algo más singular todavía: estos libros pasaron por las manos y las bibliotecas personales de intelectuales como Manuel Cisneros Sánchez, Aurelio Miró Quesada, Franklin Pease, Pablo Macera y Magda Portal. Algunos conservan el ex libris de Cisneros Sánchez o el sello y las anotaciones manuscritas de Pease.
Tercero, el país que ayudaron a formar. Estos textos circularon en colegios y universidades durante décadas, y contribuyeron a construir algo que no se mide en tirajes: una conciencia histórica colectiva. Gracias a ellos, generaciones de peruanos aprendieron a valorar su patrimonio prehispánico. Una parte de la colección, además, documenta el trabajo pionero de Kauffmann en la frontera andino-amazónica, poniendo en el mapa histórico nacional sociedades que solían quedar fuera de estudios académicos.
De esta manera, la Biblioteca Nacional del Perú reafirma su misión: proteger la memoria escrita del Perú y asegurar que voces como la de Federico Kauffmann Doig —que ayudaron a entender de dónde venimos— sigan disponibles para las actuales y futuras generaciones de ciudadanos.
Lima, 14 de julio de 2026
Oficina de Comunicaciones de la Biblioteca Nacional del Perú
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